Cuando navegamos por Internet, en realidad nos estamos conectando a un ordenador similar al nuestro, pero que gestiona los datos necesarios y nos los envía en forma de páginas web. El software que gestiona estos datos es un
servidor de HTTP, o servidor web, y
Apache es el máximo exponente de este tipo de programas.
Un servidor HTTP o servidor web tiene que
cumplir una serie de requisitos: ser robusto y seguro pero también rápido, estar optimizado hasta la médula, ser fácil de utilizar pero no limitar su potencia y, sobre todo, cumplir los estándares.
El servidor web
Apache cumple todos estos requisitos, además de ser
software libre (por lo que cada uno se lo puede adaptar a sus necesidades),
permitiendo la inclusión de extensiones y demás añadidos que aumenten sus capacidades.
El servidor de webs
Apache, junto con las bases de datos MySQL y el lenguaje de programación PHP, han conseguido
dominar de forma conjunta y aplastante el campo de los servidores web, cada uno en su entorno, pero todos ayudando al usuario y al profesional a hacer más simples sus tareas.